Raíces profundas, ritmo en las venas. Soy hijo del folklore panameño pero con los ojos puestos en el mundo—de Egipto a Sri Lanka, buscando esos sonidos que conectan culturas. Aldo, Sech, Rubén Blades: esos son mis brújulas. La típica es mi corazón, la cumbia mi respiración, y el dembow mi lenguaje de calle. Colecciono ritmos como otros coleccionan historias, porque en cada beat hay una verdad que el mundo necesita escuchar.